{"id":82,"date":"2009-08-26T16:52:04","date_gmt":"2009-08-26T16:52:04","guid":{"rendered":"http:\/\/gregorovivs.wordpress.com\/?page_id=82"},"modified":"2009-08-26T16:52:04","modified_gmt":"2009-08-26T16:52:04","slug":"jgi-fray-alonso-de-molina","status":"publish","type":"page","link":"http:\/\/adastra.plgo.org\/?page_id=82","title":{"rendered":"JGI. Fray Alonso de Molina."},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align:center;\">[54] FRAY ALONSO DE MOLINA<\/h1>\n<p style=\"text-align:justify;\">\n<p style=\"text-align:justify;\">\n<p style=\"text-align:justify;\">Cuentan las antiguas cr\u00f3nicas, que cuando llegaron los primeros franciscanos se vieron muy afligidos, \u201cporque aunque deseaban y procuraban de aprender la lengua no hab\u00eda quien se las ense\u00f1ase\u201d. En tal apuro acudieron a su acostumbrado refugio dela oraci\u00f3n, y \u201cp\u00fasoles el Se\u00f1or en coraz\u00f3n (contin\u00faa el cronista), que en con los ni\u00f1os que ten\u00edan por disc\u00edpulos se volviesen tambi\u00e9n ni\u00f1os, como ellos, para participar de su lengua&#8230; y as\u00ed fue, que dejando a ratos la gravedad de sus personas, se pon\u00edan a jugar con ellos con pajuelas o pedrezuelas el rato que les daban de huelga, y quitarles el empacho con la comunicaci\u00f3n. Y tra\u00edan siempre papel y tinta en las manos, y en oyendo el vocablo al indio, escrib\u00edanlo, y al prop\u00f3sito que lo dijo. Y a la tarde junt\u00e1banse los religiosos, y comunicaban los unos a los otros sus escriptos, y lo mejor que podr\u00edan conformaban a aquellos vocablos el romance que les parec\u00eda m\u00e1s convenir. Y acontec\u00edales que lo que hoy les parec\u00eda hab\u00edan entendido, ma\u00f1ana les parec\u00eda no ser as\u00ed\u201d.<br \/>\nEsta antigua relaci\u00f3n de Mendieta, aunque publicada por primera vez en nuestros d\u00edas, es conocida hace m\u00e1s de dos siglos y medio, por haberla copiado Torquemada, y ha sido aceptada generalmente, causando admiraci\u00f3n la paciencia y celo de los misioneros, que se sujetaban a aquel penoso e insuficiente m\u00e9todo para adquirir los primeros elementos de la lengua mexicana. Podr\u00eda servir, a lo sumo, para conocer los nombres de los objetos; pero era absolutamente ineficaz para llegar a traducir ideas abstractas, y para entender las tan numerosas como delicadas relaciones que todo lenguaje debe expresar. Mas si reflexionamos un poco acerca de las circunstancias de los tiempos, no podremos menos que advertir que no eran tales que no dejasen otro recurso a los buenos misioneros. Esa absoluta falta de int\u00e9rpretes se comprende cuando los predicadores del Evangelio se entran por regiones desconocidas, y no era ese el caso de los primeros doce franciscanos.<br \/>\nAquella relaci\u00f3n se refiere, cuando m\u00e1s temprano, a la segun-[55]da mitad del a\u00f1o 1524, y cinco antes hab\u00edan entrado los espa\u00f1oles en esta tierra. Es imposible que, despu\u00e9s de tanto tiempo, no viese ya individuos de las dos razas que hablaran, bien o mal, la lengua de la otra. Cort\u00e9s tuvo pronto a su int\u00e9rprete y dama do\u00f1a Marina; pero todos los dem\u00e1s espa\u00f1oles no hab\u00edan de permanecer mudos: de alguna manera se entend\u00edan con los naturales para las continuas relaciones que exig\u00edan los requerimientos, las negociaciones, las intrigas, durante la guerra; y despu\u00e9s los servicios que daban los naturales, las peticiones de v\u00edveres o de metales preciosos, y tantas otras comunicaciones propias del trato social. Con el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol andaban casi siempre auxiliares ind\u00edgenas, y en su lengua ten\u00edan que darles \u00f3rdenes los jefes espa\u00f1oles. Y, en efecto, hallamos en las historias los nombres de algunos conquistadores que aprendieron pronto la lengua de los indios. Preso Moctezuma \u201cdemand\u00f3 a Cort\u00e9s un paje espa\u00f1ol que le serv\u00eda, que ya sab\u00eda la lengua, que se dec\u00eda Orteguilla\u201d, escribe Bernal D\u00edaz. El mismo cronista requiere que Juan P\u00e9rez de Arteaga andaba siempre con Do\u00f1a Marina y Aguilar, \u201cdeprendiendo la lengua\u201d. Seg\u00fan Herrera, Alonso de Hojeda y Juan M\u00e1rquez fueron escogidos para disciplinar y capitanear a los tlaxcaltecas, porque sab\u00edan ya la lengua. Como \u00e9stos habr\u00eda, sin duda, otros. Con Do\u00f1a Marina no pod\u00edan contar los frailes, porque no era decente que anduvieran en compa\u00f1\u00eda de una mujer liviana; pero conocido el respeto que entonces inspiraba el h\u00e1bito, no es cre\u00edble que todos los espa\u00f1oles entendidos en la lengua, sin exceptuar uno, se hubieran negado a prestar un auxilio tan importante para la dilataci\u00f3n de la fe. No faltaba devoci\u00f3n a los conquistadores, aunque en muchos las costumbres no caminaban de acuerdo con las creencias: algunos entraron en las \u00f3rdenes religiosas. Por poco que supieran del mexicano, al fin hablaban el espa\u00f1ol, y eran auxiliares mucho m\u00e1s \u00fatiles que unos muchachos mazorrales, con quienes la dificultad empezaba por hacerles entender las preguntas. Por otra parte el P. Gante y sus dos compa\u00f1eros hab\u00edan llegado un a\u00f1o antes, y se dieron desde luego al estudio de la lengua, como expresamente lo declararon al recibir a sus nuevos compa\u00f1eros. El P. Gante la posey\u00f3 con perfecci\u00f3n, y algo sab\u00eda ya indudablemente, porque hay bastantes probabilidades de que poco despu\u00e9s compuso su Doctrina mexicana. A mi entender hay exageraci\u00f3n en el relato de Mendieta. Puede ser que los misioneros, por su deseo de adelantar, aprovecharan hasta el auxilio de los muchachos; pero es muy dudoso que no hubiera otros que les ense\u00f1asen la lengua, como aquel escritor asegura. [56]<br \/>\nDe todas maneras conven\u00eda a los religiosos tener constantemente consigo y mejor dentro de su propia Orden, un buen int\u00e9rprete, y as\u00ed fue que vieron el cielo abierto cuando supieron que una se\u00f1ora espa\u00f1ola, venida de Espa\u00f1a con su esposo, poco despu\u00e9s de consumada la conquista, y ya viuda, ten\u00eda dos ni\u00f1os peque\u00f1os que, mediante el trato continuo con los muchachos naturales, hab\u00edan aprendido bien la lengua. Interponiendo la influencia del conquistador Cort\u00e9s, rogaron a la viuda que les diese uno de aquellos ni\u00f1os, y ella consinti\u00f3 de buena gana en que llevasen al mayorcito llamado Alonso, quien se aficion\u00f3 tanto a los padres, que nunca los dej\u00f3 ni volvi\u00f3 a su casa \u201ccomo otro Samuel\u201d. Iba con ellos de pueblo en pueblo, les serv\u00eda de int\u00e9rprete y predicaba, traducidos, los sermones que le daban. Llegado a edad de competente tom\u00f3 el h\u00e1bito y se llam\u00f3 Fr. Alonso de Molina. Consagr\u00f3se infatigable a la predicaci\u00f3n, que ejercit\u00f3 durante cincuenta a\u00f1os, y al penoso trabajo de la composici\u00f3n de sus grandes obras. \u00c9l llev\u00f3, como dice su compa\u00f1ero de h\u00e1bito Fr. Juan Bautista, el \u201cpondus diei et aestus en la labor de esta vi\u00f1a\u201d. Para no distraerle de tan \u00fatiles ocupaciones, le exim\u00edan generalmente de cargos y prelac\u00edas. S\u00f3lo sabemos que en 1555 era guardi\u00e1n del convento de Texcoco. Su \u00faltima enfermedad fue muy larga y penosa; pero ni durante ella dej\u00f3 de instruir y amonestar a los indios como por despedida. Muri\u00f3 el a\u00f1o de 1585, y fue sepultado en el convento de M\u00e9xico, donde hab\u00eda profesado.<br \/>\nEn la vida de Fr. Alonso no encontramos grandes hechos; pero en cambio admiramos el celo religioso y la constancia en trabajos tan mon\u00f3tonos y penosos, proseguidos durante medio siglo, sin desmayar por las contradicciones con que tropezaba. Porque si bien su Orden le estimulaba cuanto pod\u00eda a la composici\u00f3n de obras tan \u00fatiles y necesarias para los misioneros y para todos, no suced\u00eda lo mismo por otra parte. El se\u00f1or Arzobispo Mont\u00fafar, prelado de car\u00e1cter violento, y muy contrario a los religiosos, aunque religioso \u00e9l mismo, pon\u00eda estorbos, no sabemos por qu\u00e9, a las publicaciones del Padre Molina. A este prop\u00f3sito, perm\u00edtaseme copiar un curioso pasaje de cierto documento in\u00e9dito: habla en \u00e9l un religioso franciscano. Encarece primero la necesidad de escribir e imprimir traducidas al mexicano las Vidas de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo y de los santos, y luego prosigue as\u00ed: \u201cPara hacer esto hay personas suficientes en la Nueva Espa\u00f1a y, asimismo para volverlas en la lengua de los naturales; y porque aqu\u00ed viene a prop\u00f3sito, digo que Fr. Alonso de Molina, el que compuso la doctrina que va arriba, y como tengo dicha es la mejor lengua mexicana [57] que hay entre espa\u00f1oles, sin agraviar a nadie, ha trabajado muchos a\u00f1os en traducir en la dicha lengua algunos libros que son muy necesarios para la erudici\u00f3n de cualquiera naci\u00f3n cristiana, como son las Ep\u00edstolas y Evangelios que se cantan en la iglesia por todo el a\u00f1o, el libro De Contemptu Mundi, las Horas de Nuestra Se\u00f1ora, con sus oraciones y devociones, y otros tractados provechosos, los cuales tiene limados y puestos en toda perfecci\u00f3n para imprimirlos, y no se ha hecho ni hace por falta de favor, especialmente seg\u00fan el mismo Fr. Alonso dice, de parte del se\u00f1or Arzobispo, del cual no ha podido colegir otra cosa, sino que no huelga deque los frailes de San Francisco se muestren aventajados en estas cosas, aunque podr\u00eda ser que fuesen otros sus intentos; mas como quiera quesea, para evitar la molestia y disfavor que el se\u00f1or Arzobispo de M\u00e9xico en este caso puede dar, ser\u00eda provisi\u00f3n acertad\u00edsima mandar S. M. Que por las personas que el Virrey de Nueva Espa\u00f1a se\u00f1alare se vean las dichas obras, y hallando ser tales como conviene, la Real Audiencia d\u00e9 luego licencia para las imprimir, o se se\u00f1ale al Arzobispo t\u00e9rmino dentro del cual las haga examinar y corregir, y donde no, el virrey lo tome a su argo pasado aquel t\u00e9rmino porque con dilaciones y molestias desaniman a los que trabajan fidel\u00edsimamente por servir a Dios y aprovechas a las \u00e1nimas, y su trabajo queda perdido. De los Evangelios y Ep\u00edstolas s\u00e9 decir que hay grand\u00edsima necesidad que se impriman, porque para predicar los ministros andan de manos las que este dicho padre tradujo, y como losque las trasladan no son todos buenos escribanos, o no entienden lo que escriben, f\u00e1cilmente ponen una cosa por otra, y as\u00ed los que predican por ellos pueden echar hartos gazafatones, y aun plega a Dios que no digan algunas herej\u00edas, por trocarse el sentido de la letra con el trastrueque de la escritura, lo cual estando impresos se evitar\u00eda, y habr\u00eda claridad y conformidad en la declaraci\u00f3n de la Escritura Sacra.<br \/>\nEste dicho religioso, Fray Alonso de Molina y otro que se llama Fray Bernardino de Sahag\u00fan, son solos los que pueden volver perfectamente cualquier cosa en la lengua mexicana, y escribir de ella, como lo han hecho de muchos a\u00f1os ac\u00e1, y lo hacen el d\u00eda de hoy sin cansarse. Ser\u00eda gran servicio de Dios y de S. M., y bien de los naturales mandar al virrey y encargar a los prelados de la Orden que mientras viven estos dos religiosos, que ambos son ya viejos, les den todo el favor y calor posibles para que se ocupen en escribir en la lengua mexicana, porque ser\u00e1 dejar mucha lumbre para los que adelante hubieren de entender en predicar y administrar los sacramentos a los naturales de la Nueva [58] Espa\u00f1a; que entiendo ninguno de ellos calar\u00e1 tanto los secretos y propiedad de la lengua cuanto estos dos que la sacaron del natural hablar de los viejos, y los mozos ya comienzan a barbarizar en ella.\u201d<br \/>\nEsto escrib\u00eda antes del mes de octubre de 1569, porque el 17 de ese mes dio licencia el se\u00f1or Mont\u00fafar para la impresi\u00f3n de los Vocabularios grandes de 1571; la cual no se habr\u00eda podido llevar a cabo si el virrey Enr\u00edquez no la hubiera costeado \u201cen tiempo que estaban por dejarse de imprimir, por no haber quien los favoreciese\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\n<h2 style=\"text-align:justify;\">*****<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">Tomado de:<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">Joaqu\u00edn Garc\u00eda Icazbalceta<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">\u201cBiograf\u00edas \u2013 Estudios\u201d<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">Editorial Porr\u00faa<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">Colecci\u00f3n \u201cSepan Cuantos&#8230;\u201d, n\u00fam. 680, pp. 54-58.<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">Primera Edici\u00f3n<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">M\u00e9xico, D. F., 1998.<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">Transcriptor: J. Francisco A. Elizalde<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">M\u00e9xico, Frontera Norte<\/h2>\n<h2 style=\"text-align:justify;\">09 de Noviembre de 2003<\/h2>\n<p style=\"text-align:justify;\">\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>*****<br \/>\nNota del transcriptor:<br \/>\nTodos los derechos de la edici\u00f3n pertenecen a la Editorial Porr\u00faa. Su transcripci\u00f3n en este sitio, y en este formato, obedece al af\u00e1n de facilitar el trabajo de estudiantes e investigadores de la Historia del M\u00e9xico Novohispano. Si descarga este documento, util\u00edcelo tal como es, sin alterar ni quitar parte alguna, para citarlo, incl\u00fayase la fuente completa (Editorial Porr\u00faa). Util\u00edcelo como apoyo para clases escolares, o como material para el estudio personal, es decir, sin fines de lucro. Cualquier otra utilizaci\u00f3n de este material en publicaciones impresas debe autorizarse por escrito, por los editores originales del libro.<br \/>\n*****<\/strong><\/p>\n<div class=\"wp-socializer wpsr-share-icons\" data-lg-action=\"show\" data-sm-action=\"show\" data-sm-width=\"768\"><h3>Share and Enjoy !<\/h3><div class=\"wpsr-si-inner\"><div class=\"wpsr-counter wpsrc-sz-32px\" style=\"color:#000\"><span class=\"scount\" data-wpsrs=\"\" data-wpsrs-svcs=\"facebook,twitter,linkedin,pinterest,print,pdf\"><i class=\"fa fa-share-alt\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/span><small class=\"stext\">Shares<\/small><\/div><div class=\"socializer sr-popup sr-count-1 sr-count-1 sr-32px sr-circle sr-opacity sr-pad\"><span class=\"sr-facebook\"><a data-id=\"facebook\" style=\"color:#ffffff;\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/share.php?u=\" target=\"_blank\" title=\"Share this on Facebook\"><i class=\"fab fa-facebook-f\"><\/i><span class=\"ctext\" data-wpsrs=\"\" data-wpsrs-svcs=\"facebook\"><\/span><\/a><\/span>\n<span class=\"sr-twitter\"><a data-id=\"twitter\" style=\"color:#ffffff;\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/twitter.com\/intent\/tweet?text=%20-%20%20\" target=\"_blank\" title=\"Tweet this !\"><i class=\"fab fa-twitter\"><\/i><\/a><\/span>\n<span class=\"sr-linkedin\"><a data-id=\"linkedin\" style=\"color:#ffffff;\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/sharing\/share-offsite\/?url=\" target=\"_blank\" title=\"Add this to LinkedIn\"><i class=\"fab fa-linkedin-in\"><\/i><\/a><\/span>\n<span class=\"sr-pinterest\"><a data-pin-custom=\"true\" data-id=\"pinterest\" style=\"color:#ffffff;\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.pinterest.com\/pin\/create\/button\/?url=&amp;media=&amp;description=\" target=\"_blank\" title=\"Submit this to Pinterest\"><i class=\"fab fa-pinterest\"><\/i><span class=\"ctext\" data-wpsrs=\"\" data-wpsrs-svcs=\"pinterest\"><\/span><\/a><\/span>\n<span class=\"sr-print\"><a data-id=\"print\" style=\"color:#ffffff;\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.printfriendly.com\/print?url=\" target=\"_blank\" title=\"Print this article \"><i class=\"fa fa-print\"><\/i><\/a><\/span>\n<span class=\"sr-pdf\"><a data-id=\"pdf\" style=\"color:#ffffff;\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.printfriendly.com\/print?url=\" target=\"_blank\" title=\"Convert to PDF\"><i class=\"fa fa-file-pdf\"><\/i><\/a><\/span>\n<span class=\"sr-share-menu\"><a href=\"#\" target=\"_blank\" title=\"More share links\" style=\"color:#ffffff;\" data-metadata=\"{&quot;url&quot;:&quot;&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;excerpt&quot;:&quot;&quot;,&quot;image&quot;:&quot;&quot;,&quot;short-url&quot;:&quot;&quot;,&quot;rss-url&quot;:&quot;http:\\\/\\\/adastra.plgo.org\\\/?feed=rss2&quot;,&quot;comments-section&quot;:&quot;comments&quot;,&quot;raw-url&quot;:null,&quot;twitter-username&quot;:&quot;&quot;,&quot;fb-app-id&quot;:&quot;&quot;,&quot;fb-app-secret&quot;:&quot;&quot;}\"><i class=\"fa fa-plus\"><\/i><\/a><\/span><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"[54] FRAY ALONSO DE MOLINA Cuentan las antiguas cr\u00f3nicas, que cuando llegaron los primeros franciscanos se vieron muy afligidos, \u201cporque aunque deseaban y procuraban de aprender la lengua no hab\u00eda quien se las ense\u00f1ase\u201d. 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