Arreola: algunas de sus opiniones [IV]

Guillermo y yo discutimos desde entonces cómo denominar a semejante labor: traducción, versión, etc., y finalmente optamos por versión parafrástica. Quien pretende traducir, traiciona, en cambio el que hace una versión tiene la libertad de hacer una perversión, una paráfrasis.
Sólo se puede traducir poesía con propiedad cuando existe afinidad caracterológica, acuerdo de índole.
Guillermo, a partir de las conversaciones que tuvimos hace más de treinta años, puede decir ciertas cosas que hacen falta, para que no digan otros lo que no hace falta decir. Es una responsabilidad suya, que también es mía, porque escribo muy poco; deberíamos escribir más para impedir que escriban los que tienen que escribir menos, o para hacer posible que escriban menos e incluso nada.

Ibid.

Traductio

traductio
tra-duk’-ti-o L. “transference”
traduccio, traduccion
tranlacer

Repeating the same word variously throughout a sentence or thought.
Some authorities restrict traductio further to mean repeating the same word but with a different meaning (see ploce, antanaclasis, and diaphora), or in a different form (=polyptoton. See Puttenham). If the repeated word occurs in parallel fashion at the beginnings of phrases or clauses, it becomes anaphora; at the endings of phrases or clauses, epistrophe.
Examples
A person who has nothing more in life to be desired than life itself is incapable of cultivating a virtuous life.Ad Herennium
Related Figures

  • Figures of repetition

Sources: Ad Herennium 4.14.20 (both the general and the more restricted senses); Sherry (1550) 48 (“epanodus,” “traduccio,” “traduccion”); Peacham (1577) I3v; Putt. (1589) 213 (“traductio,” “the tranlacer”)


Originalmente publicado aquí:

http://rhetoric.byu.edu/Figures/T/traductio.htm

Arreola: algunas de sus opiniones [III]

En 1959 hice la edición castellana más lujosa de Pound, única en la serie de El Unicornio, porque era demasiado lujosa. Guillermo me dio el dibujo de la portada exterior, y yo seleccioné los tipos y la página en blanco del forro, como lápida.
De aquella primera versión de Personæ, como de la actual, me interesan los maleficios: Guillermo se metió por el lado más difícil, no salirse por la tengente ni adornarse con la traducción, sino hallar el escondrijo. Para alabar o abominar algo debemos ser espantosos. El autor se ve correspondido por el traductor, que no sólo vierte la espantosidad original, sino la mejora en lengua castellana y hasta lo excede en salacidad. Dijiste esto en inglés, pero en castellano se puede decir de esta manera, que tal vez aventaje en ciertos momentos a tu lengua, porque aquí estoy yo, que también vi como inútil a la tarea poética. Entonces seamos malvados, tú eres malvado, pero como eres antes que yo, eres menos que yo. Ahora tu original perversión la perfecciono y la llevo al extremo, porque sé por dónde vas y, como vengo después de ti, te puedo mejorar en la obra de pervertir, en sentimiento y en lenguaje; porque para hacer poesía a veces hay que pervertir o sublimar, y como no todos vamos a ser San Juan de la Cruz, sabemos que sublimar es muy difícil.

Ibid.