Pierio Valeriano y ¿un modismo?

“En el artículo: “Ora un principal geroglifico appresso gli Egiziani era questo del cervo, che volendo significare questa cecità di giudizio dipingevano il cervo allettato dalla zampogna, accioché se cotali lacci ne fosser tesi, sapesse l’uomo d’ingegno quello che dovesse principalmente fuggire”.
En el original: “Præcipuum verò Cerui effe hieroglyphicu~ apud Aegyptios, vt fi hanc iudicij captiuitate~ indicare vellent, Ceruu~ fiftula illectu~ pingerent: vt fi quæ huiufmodi tendiculæ pararentur, haberet fcitus homo quod fibi proponerte præcipuè fugiendum”. “

Traduje en el texto:

“Ya uno de los principales jeroglíficos y más apreciados por los egipcios era el del ciervo, que cuando querían significase la ceguera de juicio, dibujaban con una zampoña, para que preparando las tiendas, supiese el hombre de ingenio aquello de lo que primeramente debía alejarse” (Savarese-Gareffi, pp. 92-93) .

La frase: “ut fi quæ huiufmodi tendiculæ pararentur” ofrece un problema de traducción que intenté resolver por analogía. La frase entera nos habla de ciervos que eran dibujados con zampoñas, o flautas de carrizo atadas en grupos. El uso de tales flautas era más que nada en ocasiones en que era necesaria una demostración extraordinaria de júbilo, pensemos en alguna actividad popular, como una fiesta o carnaval. Intuyo que el uso de este instrumento era con la intención de causar el mayor ruido posible, aunque fuese ‘ruido musical’. En el caso del símbolo del ciervo, escurridizo por naturaleza, y veloz, cambiaría su carácter primero de ser escurridizo y precavido por el de heraldo, nuncio de peligros. El hombre de ingenio, es decir, aquel que concede preeminencia a la razón sobre la pasión, alcanza con el paso del tiempo un estado de tranquilidad y seguridad, que le hacen ‘instalarse’, en una situación determinada. De allí que, ‘preparando las tiendas’ tenga precisamente el sentido de movimiento con causas externas, es decir, movimiento debido al anuncio de la llegada de fuerzas contrarias al estado actual de las cosas. El hombre de ingenio, por tanto, sabe interpretar [debería saber interpretar] los signos, siendo el de la zampoña tocada por un ciervo, el indicador de un peligro del que resultaría lo más pertinente alejarse de inmediato.

Lo curioso de la sintaxis me hizo pensar que se trata, efectivamente, de un modismo rescatado de alguna lectura o tradición hoy oscuras, por Pierio Valeriano.

Greg.

P. S.: Ni qué decir que me fuí directamente al original, en latín, brincándome la traducción del texto que hizo F. Calitti. Resulta igual de oscuro en italiano: “accioché se cotali lacci ne fosser tesi” es una frase que todavía me resulta imposible traducir.

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